PdV Hope
Tío Kol me mira de arriba a abajo con una ceja arqueada.
- Ve a cambiarte, cielito.
- No.
El frunce el ceño. No está acostumbrado a que le digan no, aunque ya debería, después de volver con Davina.
- Aconpáñame- dice poniendo una de sus grandes manos en mi espalda, a la altura de la cintura.
Me lleva hacia el salón y allí se sienta en el sofá, apoyando los codos en las rodillas y la nariz en sus manos entrelazadas.
- Es muy corto. Y muy transparente. Debes cambiarte.
- Dije que no. Y no quiero que uses la compulsión conmigo.
- Voy a ir contigo a esa fiesta. Solo por hoy, podrás llevar ese vestido, y solo porque estoy yo. No quiero que salgas de mi vista, oíste.
Asiento contenta, y cuando me dispongo a ir con las chicas, lo oigo desde atrás.
- No le digas a tu padre nada de esto.
- Ni que estuviera loca.
Salimos del apartamento para ir a la fiesta y mi tío me arrastra al asiento del copiloto de su coche.
- ¿Y el BMW?- le pregunto.
- Se lo regalé a Davina- dice restándole importancia.
Me quedó un poco sorprendida, y cuando giro la cabeza hacia atrás, veo a mis dos nuevas amigas completamente fascinadas.
- Dirección, señoritas- dice él.
Ellas se la dan y tras unos diez minutos de conducción "nivel tortuga" como dice él, llegamos a la casa de Roy.
- Eso es una fraternidad- dice enojado mi tío.
- ¿Una qué?
- No me lo dijiste.
- No lo sabía. Lo juro- susurro.
"¿Por qué se enfada tanto? Ni que fuera la puerta al infierno"
Él sale del coche refunfuñando y rápidamente abre la puerta de Liliana para despois ir por detrás a abrir la de Amanda, y finalmente, abre la mía y me ayuda a salir.
- Donde te vea- me recuerda en un susurro.
Ruedo los ojos y suspiro. En medio del jardín, contemplo fascinada todo lo de mi alrededor. Gente bebiendo, hablando, bailando. Incluso hay cuatro individuos subidos al tejado.
Al momento siento una mano en mi espalda que me empuja hacia delante.
- Camina, no te quedes aquí fuera. Ni se te ocurra subirte al tejado.
- Ya lo sé. Ni que estuviera loca.
Él suelta una risita y me acompaña hasta dentro, pero en cuanto puso un pie dentro de la casa, un grupo de chicas lo aborda.
Sin prestarle demasiada atención, me pierdo en medio de los cuerpos danzantes y me acerco a un circulo de personas entre los cuales reconozco a Roy, Manda y Lili.
- Hola, preciosa- me dice él.
- Hola, creí que no te iba a encontrar nunca entre tanta gente- le digo un poco nerviosa.
Él me sonríe y me arrastra a conocer a sus amigos.
- Abortos de mono, les presento a la mujer más hermosa del mundo. Pero la de corazón más frío- dice con un puchero- Aún no acepta mi invitación a salir.
- No me preguntaste- digo arqueando la ceja.
- Lo estoy haciendo ahora- dice meneando en las suyas y haciendo ojitos.
- No. A mí se me piden las cosas bien- digo de brazos cruzados.
Él, en movimientos elegantes y llenos de gracia, se arrodilla ante mí y cogiéndome de la mano me pregunta con " acento francés":
- Adorada damisela, aceptaría usted que yo la cortejarla, con el fin de ganarme su cariño?
- De acuerdo, caballero. Pero deberías levantarte ahora mismo. Tu vida peligra.
Él me mira interrogante, pero se pone blanco cuando una mano masculina y pesada aprieta su hombro en el punto exacto en dónde se une con el cuello.
- Por favor, no. Sigue ahí- dice mi tío con una sonrisa.
- Fiestero- saluda Lili.
- Hola- dice sonriendo antes de mirar hacia Roy- ¿Es tu novio, Hopie?
- Hola, tío. Te presento a Roy. ¿Has dejado a tu club de fans? Te están buscando- comento con ligereza.
Él ayuda a levantarse a Roy y le mira de arriba a bajo.
- No me disgusta demasiado- dice pensativo, pero de pronto esboza una sonrisa.
- Gra- gracias, señor- dice Roy un poco acobardado, pero sonriente, al ver que que mi tío sonreía.
- ¿Por qué te ríes? - le pregunto yo a Kol desconfiada.
- Estaba pensando en cómo se pondrá tu padre cuando se entere, le va a encantar- dice sonriente.
Yo frunzo el ceño y me juro a Roy.
- No le hagas caso, es un idiota. Y tú- me giro a mi tío- ve a deshacerte de esas chicas, o se lo diré a Davina.
Él suspira y se da la vuelta, en dirección a las chicas que lo buscan sin cesar por toda la casa.
- ¿Ese es tu tío?- pregunta Roy- ¿Tu padre...?
- Es perfectamente razonable- lo interrumpo-. Un hombre sereno y cabal... Es un buenazo. No te preocupes.
- Aparecerás despedazado en una cuneta- interrumpe una voz increíblemente familiar, en más de un sentido.
Me doy la vuelta y veo a tía Bekah también.
- ¿Por qué está toda la familia aquí hoy?
- No estamos todos, solo Kol y yo. Tu padre está con Camie, y tu madre fue de cena romántica con Elijah, y Freya a conocido a una chica... Y yo estaba sola y me encontré a Chad...
- Bradd- corrije uno de los amigos de Roy.
- ¿Qué importa?- prosigue ella-, y me invitó.
Vuelve a mirar a Bradd y le guiña un ojo mientras la arrastro a una esquina de la habitación. Acto seguido, este se sonroja y le da una sonrisa.
- Como decía, con lo celoso que es mi querido hermano... Bueno, se enojara, se enfadará, se pondrá histérico tres milésimas de segundo, para después respirar profundo y... Nadie le salvará de su ira.
- No arruines el momento. ¿Por qué hacéis siempre lo mismo? Sois una familia-arruina-momentos. Deberías estar en algún bar haciendo cosas de indecentes que no debería siquiera imaginar.
- Cariño, si para ti es indecente beber sangre del cuello de una persona, siendo vampiro, tienes muchas cosas por aprender. Creo que tu padre se pasó protegiéndote. Es hora de tener la charla.
- No.
- Sí. Se que tu madre no te la ha dado porque según se oía la palabra sexo en casa, tu padre entraba en la habitación como una especie de mezcla de huracán-volcán-terremoto-cocodrilo-de-tres-cabezas-megalodón-revuelto-todo-junto-y-muy-furioso.
- Tengo 17 años, se qué es tener sexo. Ya sabes, cómo funciona el coito y tal.
- El hecho de que lo llames coito ya es preocupante- dice otra voz femenina detrás.
- Liliana.
- ¿Puedo participar?- le pregunta a mi tía.
- Gracias a Dios. Así puedo decirle a los chicos que no fue culpa mía- contesta ella-. Por cierto, no te dejes engañar por Kol, es cruel, desalmado, y aterrador- le aconseja.
- Sé que es un tipo ligón. Pero a lo nuestro... El sexo no es el coito.
- Cierto- agrega Amanda, que no se en que momento se acercó- como dicen por ahí, en sexo no es solo meterla.
- No somos robots- dice tía Bekah- la pasión es fundamental. El deseo, el amor.
- Se que hay gente que mantiene relaciones sexuales sin amor.
- No tu- dice ella-.
- Eres demasiado dulce- dice la pelirroja- lo odiarías.
- Sí- dice Manda- no hay comparación si lo haces con alguien que de verdad te interesa y te importa. Es más... Íntimo.
- Yo, aunque nadie lo quiera admitir, fui fruto del wishki, las malas decisiones y sexo de una sola noche sin amor- digo señalando a mi tía con el dedo.
- Sí. Y aún así eres la hija más amada del universo. Tu eres diferente a todos nosotros. Eres mejor que todos nosotros.
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